25 de Mayo: ¡¡VIVA LA PATRIA!!¡¡VIVA LA PATRIA!! ¡¡VIVA LA PATRIA!!
Hace ya 298 años de aquel movimiento patriota en el Río de la Plata que determinaría el avance en la historia, la entrada en escena de una nueva nación. Siendo este movimiento cívico-militar el único que se mantendrá en pie en toda Latinoamérica mientras las demás eran sofocadas por las armas de la corona, siendo lugar de famosísimos debates durante la semana previa a la consumación final, a la formación de la Junta Provisional Gubernativa o mal nombrado primer gobierno patrio, pues el primero había finalizado un día antes por su condición de mayoría española. Este hecho histórico, con personajes con ideas distintas, con formaciones diversas, con aspiraciones y visiones opuestas en muchos casos, determinaran en el que seria el año cero de la Nación Argentina un arquetipo quizás de las continuas disputas entre sectores que buscaran adueñarse del poder o implantar las posiciones que ellos creían mejores. La meta final era el de conformarse como una nación políticamente soberana e independiente. Seria seis años después que se declararía aquella sublime determinación del pueblo argentino incipiente.
Guerras civiles, confabulaciones, asesinatos, golpes de palacio, golpes de estado, sublevaciones, rebeliones, invasiones, bloqueos, guerras externas marcaron el alma de aquel poblador de sangre de plata. Este soñaba ya sea desde el interior del país como de la populosa Buenos Aires que de un polo hasta el otro resonase los ecos de aquella gloriosa tierra que desde el fin del mundo proclamaba un lugar en las paginas incorruptas de la historia donde solo eran recordadas las colosales civilizaciones humanas. Las demás estaban destinadas a ser decorativos o paisaje de las grandes, de un mundo que cambiaba a pasos acelerados.
Pasaron los años donde los gobiernos de proyección nacional se quebraban bajo el martillo implacable de la guerra civil, interior versus Buenos Aires, unitarios contra federales, tradición católica-hispánica en disputa con la modernidad anglofrancesa.
Siempre dos elementos enfrentados de forma radical y extrema que llevo en muchas ocasiones al derramamiento de sangre hermana o a conflictos fraticidas.
Mas tarde será oligarquía-pueblo, radicales personalistas-antipersonalistas, peronistas-antiperonistas, nacionalistas-liberales, marxistas revolucionarios-antirevolucionarios nacionalistas, y podríamos seguir hasta el día de hoy. No faltaron en nuestra historia personajes pragmáticos, contradictorios, admirables y virtuosos. Pero podemos decir también que hubo generaciones igualmente arrojadas o fracasadas.
Para el día de la patria una dupla y un conjunto de bandidos setentistas “festejaran” el 25 de mayo en Salta pues le temen al perspicaz Cardenal Primado y pretenden hacer una contra manifestación partidaria (a pesar de que la Presidente gobierne para todos) oponiéndose al sector mas productivo, tradicional y trabajador del país, el campo. ¿No es acaso otro ejemplo más de falta de unión y retención de posiciones egoístas que no conducen a nada?
¿Podemos decir hoy, que la argentina es independiente? ¿Es la Argentina un pueblo consagrado a perpetuarse en las hojas eternas de la historia? ¿El pueblo Argentino será esa “nueva y gloriosa nación: coronada su sien de laureles y a sus plantas rendido un León”? ¿Seguiremos cado uno de nosotros el mandato del General Manuel Belgrano “procurare de hacerme digno de llamarme hijo de la patria”? o ¿seremos infelices quejosos que morirán como tantas otras comunidades humanas en el pasado cuya existencia solo conocían sus conquistadores y Dios?
El General Don José San Martín dirá “la educación hará libre a los pueblos”. En su virtuosidad y sabiduría él cumplió su deber a la perfección y sus errores los acepto para no cometerlos nuevamente pero no se inmiscuyo en un conflicto entre hermanos pues sabía que la confrontación solo lleva a más falta de paz y solo en el orden se puede crecer y madurar.
No necesitamos otros modelos que nos hagan recordar nuestras obligaciones como argentinos, como ciudadanos. Nuestra tierra prosperara cuando se eduque al pueblo para la excelencia no para la crítica absurda e inoperante, cuando se exploten las economías regionales y se las integre a un sistema económico articulado a nivel nacional, cuando nos acordemos e inculquemos el amor a la patria y a sus verdaderos hacedores y defensores. Para que nuestra tierra sea totalmente soberana es necesario educación y cultura con identidad, una economía fuerte y fe en la nación y amor a nuestras tradiciones.
No crecemos con politiquería, demagogia, corrupción y falta de visión. El trabajo no se defiende con sindicalistas eternos o violencia al estilo izquierda extrema, la inseguridad no se aplaca con la charla y el dialogo sino con mano dura pero ofreciéndoles a esos seres humanos trabajo, posibilidades de progreso y la absolución social por su delitos. En vez de recordar con un feriado, el dolor de un conflicto donde unos pocos intentaban cambiar un pacto en el que nuestros ancestros nacionales sellaron la manera Republicana en una Constitución y el amor incondicional a la patria para su grandeza con su sangre y sudor, y otros combatieron (y pecaron quizás en muchos caso de exceso), para defender ese legado, por que no se recuerda el día de La Constitución Nacional.
Creo que en el fondo existe muy arraigada la mentalidad de gusano caudillesco-bandido que se enorgullece de enriquecerse y ser prepotente atropellando al justo. Tenemos que entender que más allá de nuestras ideologías hay una lógica que se debe seguir en la economía y en la política, donde el punto de partida es el trabajo para cumplir nuestra obligación con nuestros hermanos nacionales. Donde esta la izquierda que no saco adelante a ningún pueblo de la vasta Confederación o al peronismo que hace años gobierna y no vemos sus frutos de tanta proyección social, y la derecha cristiana que dejo que todo esto pasara. Es urgente tomar las riendas de cada comunidad y decir yo apuesto al futuro y trabajar para una Argentina justa y pura. Es necesario respetar siempre en el plano de la democracia al otro. Pero aquel que se entregue para sus propios fines a toda una nación y a sus sagradas tradiciones con actitudes hipócritas, felonas e irresponsables debe ser apartado pues aquel es un traidor a la patria. Aquel que por violar la pureza y la hermosura de una niña por solo bajo placer o aires de dominación es brutalmente condenado por una sociedad, lo mismo se debe repetir con aquel que arbitrariamente no permita el progreso o siembre cizaña en los campos sociales para la confrontación malvada y desleal de los hermanos.
Espero que se vea lo justo de la protesta del campo y que el gobierno no se convierta en el Cain de esta narración sobre los anales del pueblo Argentino. Pues el Abel que caerá jaqueado será la clase media, la base de la Patria.
Sean eternos los laureles
Hace ya 298 años de aquel movimiento patriota en el Río de la Plata que determinaría el avance en la historia, la entrada en escena de una nueva nación. Siendo este movimiento cívico-militar el único que se mantendrá en pie en toda Latinoamérica mientras las demás eran sofocadas por las armas de la corona, siendo lugar de famosísimos debates durante la semana previa a la consumación final, a la formación de la Junta Provisional Gubernativa o mal nombrado primer gobierno patrio, pues el primero había finalizado un día antes por su condición de mayoría española. Este hecho histórico, con personajes con ideas distintas, con formaciones diversas, con aspiraciones y visiones opuestas en muchos casos, determinaran en el que seria el año cero de la Nación Argentina un arquetipo quizás de las continuas disputas entre sectores que buscaran adueñarse del poder o implantar las posiciones que ellos creían mejores. La meta final era el de conformarse como una nación políticamente soberana e independiente. Seria seis años después que se declararía aquella sublime determinación del pueblo argentino incipiente.
Guerras civiles, confabulaciones, asesinatos, golpes de palacio, golpes de estado, sublevaciones, rebeliones, invasiones, bloqueos, guerras externas marcaron el alma de aquel poblador de sangre de plata. Este soñaba ya sea desde el interior del país como de la populosa Buenos Aires que de un polo hasta el otro resonase los ecos de aquella gloriosa tierra que desde el fin del mundo proclamaba un lugar en las paginas incorruptas de la historia donde solo eran recordadas las colosales civilizaciones humanas. Las demás estaban destinadas a ser decorativos o paisaje de las grandes, de un mundo que cambiaba a pasos acelerados.
Pasaron los años donde los gobiernos de proyección nacional se quebraban bajo el martillo implacable de la guerra civil, interior versus Buenos Aires, unitarios contra federales, tradición católica-hispánica en disputa con la modernidad anglofrancesa.
Siempre dos elementos enfrentados de forma radical y extrema que llevo en muchas ocasiones al derramamiento de sangre hermana o a conflictos fraticidas.
Mas tarde será oligarquía-pueblo, radicales personalistas-antipersonalistas, peronistas-antiperonistas, nacionalistas-liberales, marxistas revolucionarios-antirevolucionarios nacionalistas, y podríamos seguir hasta el día de hoy. No faltaron en nuestra historia personajes pragmáticos, contradictorios, admirables y virtuosos. Pero podemos decir también que hubo generaciones igualmente arrojadas o fracasadas.
Para el día de la patria una dupla y un conjunto de bandidos setentistas “festejaran” el 25 de mayo en Salta pues le temen al perspicaz Cardenal Primado y pretenden hacer una contra manifestación partidaria (a pesar de que la Presidente gobierne para todos) oponiéndose al sector mas productivo, tradicional y trabajador del país, el campo. ¿No es acaso otro ejemplo más de falta de unión y retención de posiciones egoístas que no conducen a nada?
¿Podemos decir hoy, que la argentina es independiente? ¿Es la Argentina un pueblo consagrado a perpetuarse en las hojas eternas de la historia? ¿El pueblo Argentino será esa “nueva y gloriosa nación: coronada su sien de laureles y a sus plantas rendido un León”? ¿Seguiremos cado uno de nosotros el mandato del General Manuel Belgrano “procurare de hacerme digno de llamarme hijo de la patria”? o ¿seremos infelices quejosos que morirán como tantas otras comunidades humanas en el pasado cuya existencia solo conocían sus conquistadores y Dios?
El General Don José San Martín dirá “la educación hará libre a los pueblos”. En su virtuosidad y sabiduría él cumplió su deber a la perfección y sus errores los acepto para no cometerlos nuevamente pero no se inmiscuyo en un conflicto entre hermanos pues sabía que la confrontación solo lleva a más falta de paz y solo en el orden se puede crecer y madurar.
No necesitamos otros modelos que nos hagan recordar nuestras obligaciones como argentinos, como ciudadanos. Nuestra tierra prosperara cuando se eduque al pueblo para la excelencia no para la crítica absurda e inoperante, cuando se exploten las economías regionales y se las integre a un sistema económico articulado a nivel nacional, cuando nos acordemos e inculquemos el amor a la patria y a sus verdaderos hacedores y defensores. Para que nuestra tierra sea totalmente soberana es necesario educación y cultura con identidad, una economía fuerte y fe en la nación y amor a nuestras tradiciones.
No crecemos con politiquería, demagogia, corrupción y falta de visión. El trabajo no se defiende con sindicalistas eternos o violencia al estilo izquierda extrema, la inseguridad no se aplaca con la charla y el dialogo sino con mano dura pero ofreciéndoles a esos seres humanos trabajo, posibilidades de progreso y la absolución social por su delitos. En vez de recordar con un feriado, el dolor de un conflicto donde unos pocos intentaban cambiar un pacto en el que nuestros ancestros nacionales sellaron la manera Republicana en una Constitución y el amor incondicional a la patria para su grandeza con su sangre y sudor, y otros combatieron (y pecaron quizás en muchos caso de exceso), para defender ese legado, por que no se recuerda el día de La Constitución Nacional.
Creo que en el fondo existe muy arraigada la mentalidad de gusano caudillesco-bandido que se enorgullece de enriquecerse y ser prepotente atropellando al justo. Tenemos que entender que más allá de nuestras ideologías hay una lógica que se debe seguir en la economía y en la política, donde el punto de partida es el trabajo para cumplir nuestra obligación con nuestros hermanos nacionales. Donde esta la izquierda que no saco adelante a ningún pueblo de la vasta Confederación o al peronismo que hace años gobierna y no vemos sus frutos de tanta proyección social, y la derecha cristiana que dejo que todo esto pasara. Es urgente tomar las riendas de cada comunidad y decir yo apuesto al futuro y trabajar para una Argentina justa y pura. Es necesario respetar siempre en el plano de la democracia al otro. Pero aquel que se entregue para sus propios fines a toda una nación y a sus sagradas tradiciones con actitudes hipócritas, felonas e irresponsables debe ser apartado pues aquel es un traidor a la patria. Aquel que por violar la pureza y la hermosura de una niña por solo bajo placer o aires de dominación es brutalmente condenado por una sociedad, lo mismo se debe repetir con aquel que arbitrariamente no permita el progreso o siembre cizaña en los campos sociales para la confrontación malvada y desleal de los hermanos.
Espero que se vea lo justo de la protesta del campo y que el gobierno no se convierta en el Cain de esta narración sobre los anales del pueblo Argentino. Pues el Abel que caerá jaqueado será la clase media, la base de la Patria.
Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir